JORNADA
Pasó la alegría retorna la realidad

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José Manuel Loza Oblitas
miércoles 22, febrero 2012

La alegría y también la tristeza, han sido la tónica de estas fiestas carnavaleras, con gran derroche de fantasía, imaginación y dinero, que dieron rienda suelta a eso que se denominó como "carnestolendas", es decir la fiesta de la carne, sin retaceos de ninguna naturaleza, con la explosión de los sentimientos más íntimos y ancestrales, ocultos detrás de una máscara, que quizá representa la verdadera personalidad de cada uno de sus dueños.

En nuestra Patria, indudablemente, la entrada de Oruro es la más fastuosa, mítica, colorida y llena de devoción a lo espiritual, a la Virgen del Socavón, por la que miles de peregrinos y bailarines llegan a su templo y a las calles citadinas, entremezclando esos sentimientos con el espiritismo de bebidas y sueños, además de solicitudes de milagros, en un sincretismo sin precedentes o quizá sí, con esos que ya los tenemos desde las orgías romanas o griegas de hace siglos.

Por cierto no desmerecemos al resto de los departamentos, en la brillantez de sus demostraciones de baile y colorido, como Santa Cruz y La Paz, así como de Cochabamba, en ese su afán de mantener nuestras tradiciones, desde la misma entrada hasta la challa del martes, oportunidad en la que el alcohol se riega en pisos y paredes de las casas, en los vehículos, etc., y también dentro de nuestro organismo, con la dualidad permanente de nuestra existencia, entre lo espiritual y lo material.

Sin embargo, quedarán los recuerdos, construidos en meses y años, imperecederos y gratificantes muchas veces, que nos abrieron por un momento las puertas de paraísos añorados e inexplorados y también avernos, de los que salimos adoloridos y quemados, porque la lucha entre el bien y el mal es permanente, aunque ambos sentimientos surgen de uno solo, pero con diferentes graduaciones.

Pasó el Carnaval, y hoy debemos ver nuevamente ya no la máscara de la irrealidad, sino la cara de la verdad, la que nos muestra desastres naturales casi en toda la extensión territorial, con pueblos y ciudades que luchan por la sobrevivencia, por la ayuda y por la solidaridad, después de haber perdido techo, vestido, cosechas y quizá también familiares.

Además están por esa puerta de la realidad los conflictos sociales pendientes, como la Consulta Previa o Posterior, sobre el parque Isiboro Secure, medida que realmente se la debemos a una especie de prestidigitador que logró cambiar el presente por el pasado, con un solo golpe de varita mágica, digno de ser incluido en las series de Harry Potter.

Los discapacitados siguen impávidos en su marcha, pese a que una Ley ya se encuentra sufriendo los mismos efectos que la del TIPNIS, es decir el llegar a la velocidad de la luz, para deslumbrar a quienes trataron de adivinar si era cometa o simplemente un efecto de la ilusión a un cambio, pero no el que se ha predicho para diciembre del 2012.

Se prevén nuevas marchas, nuevas manifestaciones o, mejor, la continuación de los conflictos sociales, por cuanto los políticos están controlados, gracias a su misma minoridad, pero no de edad, sino al decrecimiento del cerebro y de la imaginación de quienes no atendieron a la inteligencia y a la razón para crecer, sino al engorde de fortunas y ensanche de bolsillos.

Este año ha sido previsto como bueno por los organismos financieros internacionales, especialmente para América Latina, con el crecimiento del Producto Bruto Interno y una relativa disminución de la inflación, aunque los mismos no nos dieron a conocer si estas "virtudes" de la economía beneficiarán al pueblo, con la creación de nuevas fuentes de trabajo, para esa legión de desempleados, muchos de los cuales han preferido obviar la vida de la legalidad, para hospedarse en lo ilegal, integrando bandas de cualquier naturaleza, para apropiarse de lo ajeno.

De la alegría y los sueños a la realidad, quizá es un eterno movimiento pendular de los humanos, no sólo en nuestro país, sino en todo el planeta, con marchas, manifestaciones, muertos y heridos, con economías en quiebra y con amenazas de guerra nuclear y de nuevos conflictos bélicos, ya que el hombre no sólo es un cultor de Baco (el dios de la bebida), sino también de Marte (el dios de la guerra).

Opinión
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