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La justicia británica confirma la orden de detención contra Assange

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Londres, (EFE)
miércoles 7, febrero 2018

La justicia británica mantuvo la orden para detener al activista australiano Julian Assange si abandona la embajada de Ecuador en Londres, donde está refugiado desde 2012, a pesar de que Suecia retiró el pasado mayo la petición de extradición por supuestos delitos sexuales que pesaba sobre él.

La juez de la Corte de Magistrados de Westminster Emma Arbuthnot dictaminó ante una sala repleta de público que el fundador del portal de filtraciones WikiLeaks debe responder todavía por haber vulnerado los términos de su libertad condicional cuando se encerró en la legación diplomática.

El equipo legal de Assange puede recurrir ante instancias superiores esa decisión y presentó además nuevos argumentos a favor de retirar la orden, que considera un castigo desproporcionado "en contra del interés público", un punto sobre el que la juez prevé pronunciarse el próximo martes.

Assange, de 46 años, no se presentó ante un tribunal que requería su presencia el 29 de junio de 2012, pocos días después de haberse refugiado en la embajada, una ofensa que puede acarrear una pena máxima de un año de prisión en el Reino Unido.

La magistrada del tribunal de Westminster rechazó los argumentos que esgrimió la defensa, que consideraba que la orden de detención ha perdido su propósito una vez que Suecia ya no le reclama.

Arbuthnot señaló que Assange debe explicarle a un juez por qué vulneró los términos de su libertad condicional, pero el australiano ha señalado en diversas ocasiones que si es detenido podría ser extraditado a Estados Unidos para responder por la filtración de miles de cables diplomáticos a través de WikiLeaks.

En ese sentido, su equipo legal ha criticado que el Reino Unido se niega a confirmar o desmentir si Washington ha cursado ante Londres una petición de extradición contra él.

El australiano "continúa dispuesto a responder ante la justicia británica en relación a la ruptura de la libertad condicional, pero no a costa de afrontar una injusticia en Estados Unidos", afirmó tras la sesión la abogada Jennifer Robinson.

El fiscal general estadounidense, Jeff Sessions, sostuvo el pasado abril que el arresto de Assange es una "prioridad" para el Gobierno de EE.UU.

En un comunicado, WikiLeaks aseguró que el activista puede afrontar una condena "de por vida" en Estados Unidos por "múltiples cargos", incluidos espionaje, conspiración para cometer espionaje, robo y espionaje electrónico.

En 2010 el portal fundado por Assange divulgó más de 90.000 documentos clasificados relacionados con acciones militares estadounidenses en Afganistán y cerca de 400.000 documentos secretos sobre la guerra de Irak.

Ese mismo año comenzó a airear unos 250.000 cables diplomáticos provenientes del Departamento de Estado de EE.UU. que se remontaban hasta 1966.

WikiLeaks ha filtrado asimismo más de cinco millones de correos de la empresa de seguridad Stratfor, cables del Pentágono sobre la prisión de Guantánamo, documentos sobre el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) y miles de correos electrónicos de la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, entre otros documentos.

En un intento por desbloquear la situación de Assange en el Reino Unido, el Gobierno de Quito le concedió en diciembre la nacionalidad ecuatoriana y pidió para él un estatus diplomático.

El Ministerio de Exteriores británico se negó sin embargo a aceptar a Assange como un agente diplomático, lo que le habría permitido abandonar la legación ecuatoriana sin ser arrestado.

"El Reino Unido no ha aceptado esa petición ni estamos en conversaciones con Ecuador sobre este asunto. Ecuador sabe que el único camino para resolver este problema es que Julian Assange abandone la embajada y se enfrente a la justicia", dijo entonces un portavoz del Foreign Office.

La defensa del australiano lamentó ante el tribunal que Assange lleva cinco años y medio en unas condiciones que "bajo cualquier punto de vista, son similares a un encarcelamiento".

"No tiene acceso a cuidados médicos adecuados ni a la luz del sol, unas circunstancias que han deteriorado su salud física y psicológica, que se encuentran en serio peligro", adujo la defensa.

Un informe médico divulgado por los medios británicos a finales de enero aseguraba que el confinamiento de Assange es "peligroso" para su salud, si bien los doctores que le examinaron rechazaron entrar en detalles para respetar la "confidencialidad" del paciente.

En 2015 las autoridades británicas rehusaron expedir un salvoconducto para que Assange se desplazara sin ser detenido a un hospital, una garantía que había solicitado para someterse a una resonancia magnética por supuestos problemas en un hombro.

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