En un comunicado, el máximo responsable de la Organización de Estados Americanos (OEA) calificó el acuerdo como "una demostración de que la flexibilidad y el diálogo son los únicos instrumentos para resolver las crisis políticas, por difíciles que puedan parecer".
Insulza afirmó que solamente "la determinación del Gobierno y la oposición por llegar a un acuerdo permitió alcanzar coincidencias para superar la crisis, en base a dos objetivos que nuestra organización ha valorado como esenciales: la continuidad institucional y evitar todo estallido de violencia". En sus declaraciones, Insulza felicitó al Presidente boliviano, Evo Morales, por la conducción del proceso desarrollado durante varios meses, y saludó el esfuerzo hecho por la oposición, "que supo entender la necesidad urgente de encontrar soluciones para evitar graves consecuencias al país". El titular de la OEA subrayó que "la solución alcanzada requiere esfuerzo conjunto y un cuidado permanente para que no se repitan situaciones de tensión en el país". Durante todo el proceso de negociación del Gobierno boliviano con sectores opositores, y a pedido del Ejecutivo, la OEA estuvo presente en las conversaciones a través del secretario general o de un representante personal de éste. Además, el organismo participó a través de ocho misiones que ejercieron la misión de buenos oficios encomendada a Insulza por el Consejo Permanente del organismo. "La democracia en Bolivia y América Latina vivió momentos difíciles, pero salió fortalecida, y la OEA se felicita por haber estado presente junto a los actores que, dialogando, han superado la situación", concluyó el secretario general. Tras el acuerdo alcanzado el lunes, el Congreso Nacional de Bolivia aprobó hoy la ley de convocatoria del referéndum sobre la nueva Constitución del país, que se celebrará el 25 de enero de 2009. Después de 18 horas de debate y con miles de seguidores del presidente Evo Morales a las puertas del parlamento, los legisladores oficialistas y opositores concretaron en la ley de convocatoria el acuerdo político que alcanzaron ayer. Gracias a este acuerdo, el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Morales) logró reunir en el Congreso los dos tercios del respaldo necesario para desbloquear la convocatoria a la consulta que permita ratificar el proyecto de Constitución con el que Morales pretende refundar el país.