
El Congreso Nacional de Bolivia aprobó ayer, pasado el medio día, la Ley de convocatoria del referendo sobre la nueva Constitución del país, que se celebrará el 25 de enero de 2009.
Después de 18 horas de debate y con miles de seguidores del Presidente Evo Morales a las puertas del Parlamento, los legisladores oficialistas y opositores concretaron en la Ley de convocatoria el acuerdo político que alcanzaron ayer.
Gracias a este acuerdo, el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Morales) logró reunir en el Congreso los dos tercios del respaldo necesario para desbloquear la convocatoria a la consulta que permita ratificar el proyecto de Constitución con el que Morales pretende refundar el país.
Para lograr este consenso, el MAS admitió modificar "sustancialmente" más de un centenar de Artículos del texto aprobado por la Asamblea Constituyente en la localidad de Oruro en diciembre de 2007.
El oficialismo también aceptó que Morales solo se podrá presentar a los comicios adelantados de diciembre de 2009 sin posibilidad de optar a la reelección en los siguientes.
La esperada decisión del Congreso desató el júbilo en la Plaza Murillo de La Paz, donde Morales y miles de sus seguidores han aguardado toda la noche y la mañana de ayer la aprobación de la convocatoria.
Morales, que el domingo cumplirá 49 años de edad, consiguió así uno de los principales objetivos políticos desde que llegó al poder hace dos años y nueve meses: avanzar hacia la reforma plena del Estado boliviano.
"Siento que este proceso de cambio es sin retorno. Digan lo que digan, hagan lo que hagan, ya no va a volver el neoliberalismo", dijo el mandatario, tras promulgar la Ley del referendo en una improvisada mesa instalada sobre el escenario en la plaza Murillo, donde pasó más de 24 horas junto a miles de sus seguidores.
La norma convoca al referendo constitucional para el 25 de enero del 2009, en el marco de un acuerdo político con la oposición que incluye además elecciones generales anticipadas para el 6 de diciembre de ese mismo año.
El consenso, que hasta el lunes parecía imposible, se logró después de que Morales renunciara a la posibilidad de una segunda reelección y aceptara la corrección de cien Artículos de su proyecto constitucional, lo que equivale a una cuarta parte del documento aprobado por la Asamblea Constituyente en 2007.
El partido de Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), aceptó modificaciones "sustanciales" en asuntos como autonomías, tierras, sistema electoral, composición del poder Legislativo y reformas judiciales, entre otros.
Tras conocer la aprobación en el Congreso, Morales se emocionó hasta las lágrimas y se sumó a la celebración con las miles de personas que llegaron el lunes a La Paz desde el Altiplano, luego de una marcha de siete días para exigir la convocatoria constitucional.
En su discurso, criticó a la oposición por haber tardado en el Congreso 18 horas en votar la norma que permite el referendo y recordó que tuvo pedir paciencia a los campesinos que querían azotar a los parlamentarios y a mineros que con dinamita los amedrentaron.
"Bolivia históricamente siempre ha sido rehén de minorías" que intentan "someter" a la población desde el Congreso, dijo el Jefe de Estado.
Sostuvo, además, que con la nueva Carta Magna se investigará la fortuna de "los corruptos" que, a su juicio, están en el Senado, actualmente controlado por la oposición.
Morales también destacó su renuncia a la posibilidad de presentarse a una segunda reelección, en el período 2014-2019, después de los comicios adelantados que se han fijado ya para el 6 de diciembre del 2009.
"Renuncié por el bien del país y de este proceso de cambio. Evo no es ambicioso, Evo no tiene intereses", afirmó tras comentar que durante la marcha que ayer encabezó muchas personas le pidieron seguir en el Gobierno 30, 40 o incluso por 500 años.
El mandatario llamó "enemigos de la patria" a quienes se opongan a la nueva Constitución en el referendo, después de conocer que los líderes cívicos de la región de Santa Cruz, feudo de opositores, rechazaron los acuerdos alcanzados en el Congreso.
Por su parte, el Vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, que dirigió los debates en el Congreso, subrayó el alcance de los acuerdos, al señalar que son la culminación de un proceso iniciado en 1990 con una marcha indígena del oriente que pidió una Asamblea Constituyente.
El documento concertado con la oposición acaba con la discriminación de los indígenas, garantiza el respeto a diversas formas de trabajo como las comunitarias y cooperativas, reconoce las autonomías y no afecta a los derechos sobre la propiedad privada, dijo.
Los acuerdos fueron posibles luego de varias semanas de intensas negociaciones, en las que participaron como mediadores y observadores varias organizaciones internacionales preocupadas por la ola de violencia que vivió el país en septiembre pasado y que provocó 18 muertos en choques ocurridos en el norte de Bolivia.
La Organización de Estados Americanos (OEA), unas de la entidades facilitadoras del diálogo, celebró ayer el acuerdo y resaltó que es "el primer paso que marca el camino hacia la unidad" del país.
Este acuerdo es "el triunfo de Bolivia y nosotros como integrantes de la OEA y como latinoamericanos tenemos una gran satisfacción de que los bolivianos hayan encontrado un camino de consenso que les permitirá buscar el crecimiento", dijo el Director de Prevención y Resolución de Conflictos de la OEA, Raúl Lago.
Campañas
Ante miles de personas concentradas en Plaza Murillo, que fueron testigos de la promulgación de la norma, el Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, llamó a acelerar la campaña para aprobar con el "cien por ciento" la nueva Carta Magna en el referendo previsto para el próximo 25 de enero.
"A partir de este momento todos a empezar la campaña para aprobar con el 100 por ciento (la nueva Constitución)", dijo Morales.
La Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam) anunció que, tras la promulgación de la norma, inmediatamente se da inicio a la campaña por el Sí.
El Presidente de la Conalcam, Fidel Surco, afirmó que "no perderán tiempo", pues considera que lo más importante es socializar ante la población los alcances del proyecto de la nueva CPE.
De igual manera, la Central Obrera Boliviana (COB) instruyó a todos los trabajadores del país a empeñarse para socializar y luego aprobar la nueva Constitución Política del Estado (CPE) el 25 de enero de 2009.
"Compañeros, este es el primer paso que estamos dando, hasta enero todos debemos unirnos como ahora, no debe ser ni el 70 ni el 80 por ciento de aprobación, sino debemos trabajar para que se apruebe con el cien por ciento y se cumpla la nueva Constitución", manifestó el Secretario Ejecutivo de la COB, Pedro Montes.
Prefectos - NO
Otra era la posición de los Prefectos opositores de Beni, Ernesto Suárez Sattori; de Chuquisaca, Savina Cuellar; y de Santa Cruz, Rubén Costas, quienes expresaron su oposición a la Ley del referendo constitucional y anunciaron el inicio de una campaña por el No para rechazar el nuevo texto de la Carta Magna en el las urnas.
Rubén Costas denunció que el MAS no pudo llevar adelante su proceso democráticamente y terminó imponiéndola autoritariamente con un cerco de campesinos al Congreso Nacional.
"Habrá que conformar un frente amplio y una gran alianza porque se vienen procesos electorales y habrá que seguir defendiendo la democracia, la libertad y la paz", manifestó.
Con ese criterio coincidió el Prefecto de Beni, Ernesto Suárez Sattori, quien lamentó el accionar de los parlamentarios de oposición y anunció el trabajo en una estrategia en los próximos días.
Mientras que la Prefecta de Chuquisaca, Savina Cuellar, una vez más calificó como traidores a los congresistas de Podemos y señaló que no tienen otra alternativa que iniciar la campaña por el No para el rechazo al nuevo texto constitucional.