Menos de la mitad de las mujeres inmigrantes de entre 40 y 69 años, consideradas población en riesgo de sufrir la enfermedad, participan en el programa específico sobre ese colectivo, desarrollado desde 1995 en la ciudad española.
La coordinadora del programa, Rosa PuigpinÚs, señaló ayer en rueda de prensa que la intención del estudio es "conocer mejor las necesidades" de la población inmigrante, y estimular su participación en niveles superiores al 60 por ciento, de manera similar a la de las mujeres autóctonas. El equipo a cargo de su realización destaca la necesidad de "adoptar un enfoque transcultural", para ser capaces de "atender la diversidad" a través de acciones de sensibilización y educación que se adapten a cada realidad cultural. La divulgación de la investigación forma parte de las actividades organizadas hasta el próximo jueves por la Agencia de Salud Pública y el Consorcio Sanitario de Barcelona, con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama.