El motor de la economía nacional falló y las recaudaciones del país por las exportaciones disminuyeron en más de mil 600 millones de dólares durante la pasada gestión. La mayor caída se registró en los envíos de gas natural a Brasil, que bajaron en $us 1.356 millones. Se trata de un informe oficial del INE que refleja los efectos de los problemas que tuvo el pasado año el sector hidrocarburos, por una secuela de varios hechos negativos.
Efectivamente, la falta de inversiones, la inseguridad jurídica, los problemas de ineficiencia en YPFB, la corrupción y desprestigio generados por los escándalos en la estatal petrolera, y los hechos delictivos en que se vieron envueltos sus directicos, han perjudicado a todo el sector de hidrocarburos.
Durante la pasada gestión disminuyeron las exportaciones en $us 1.602,60 millones, lo que representa un 23,30% con relación al 2008. Las exportaciones bolivianas totales disminuyeron de $us 6.899,34 millones, a la suma de $us 5.296,74 millones, según el informe del INE., que atribuye el bajón a la variación negativa que registraron los rubros de extracción de hidrocarburos (41,06%), industria manufacturera (10,18%) y extracción minera (1,44%).
Pero en el fondo el origen de la diminución de la producción está en que nuevamente incumplieron las empresas contratistas sus promesas de inversión, mientras YPFB se estancó en problemas internos que son de conocimiento público y terminaron en la justicia. A ello se suma el hecho que Brasil ha desarrollado sus propios suministros de gas natural y vías alternativas de provisión, situación que se tradujo en una menor dependencia del gas boliviano.
El contrato de suministro de gas señala que Brasil podrá comprar un máximo de 31 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd). Sin embargo, el año pasado, el comprador bajó los volúmenes de importación a un promedio de menos de 21 MMmcd. Para el presente año las perspectivas son desalentadoras, ya que el embajador de Brasil en La Paz, Frederico Cézar de Araujo, confirmó que su país va ha reducir la importación de gas boliviano, pero se buscará compensar el perjuicio.
Estas y otras razones obligan a pensar en diversificar los mercados del gas, impulsar la industrialización y aumentar la producción, como única forma de evitar que Bolivia quede fuera de escena. El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Carlos Villegas, anunció que el Estado dispondrá de 11.000 millones de dólares durante el quinquenio 2010-2015, para desarrollar el sector hidrocarburos.
Asimismo, el gobierno anunció que la reactivación de la industria petrolera comenzará con 1.500 millones de dólares en la presente gestión, en la que se tiene programado ampliar los campos Margarita y Huacaya en el bloque Caipipendi, operado por Repsol-YPF, Itau, Ipati y Aquio a cargo de la francesa Total, además del campo Sábalo operado por Petrobras.
Lamentablemente, el esfuerzo concreto se está destinando a los sectores tradicionales donde se tiene ya campos desarrollados, que sin duda permitirán aumentar algo la capacidad de producción, pero lo más importante, que es explorar y perforar pozos para desarrollar nuevos campos, sigue supeditado al interés que podrían tener las trasnacionales, que hasta ahora han mantenido desconfianza para invertir en Bolivia, y en todo caso han desviado su mirada a otros rumbos, arriesgando capitales en el noreste de Perú, frontera con Bolivia y Brasil.
El riesgo para la economía del país y especialmente para el sector hidrocarburos, es que se mantenga la reticencia para invertir, lo que puede repercutir en el estancamiento de la producción y la necesidad de aumentar las importaciones de carburantes. Recordemos que el año pasado Bolivia tuvo que importar gas licuado de petróleo y gasolina especial. También tuvo que comprar del exterior mayores volúmenes de diesel para abastecer el mercado, lo que obliga a que se incremente la subvención a los combustibles, que para el presente año se estima en 280 millones de dólares, aproximadamente.