JORNADA
Sábado 20, diciembre 2014
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Respeto a la propiedad privada

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Guido Pizarroso Durán
lunes 2, diciembre 2013

La propiedad privada está siendo avasalla al amparo de la impunidad y la ausencia del Estado en la tarea de brindar seguridad jurídica. Diversas instituciones, empresarios y propietarios de bienes presentaron querellas contra los avasalladores, pero hasta ahora, la justicia no da señales de cumplimiento de su misión, la policía se desentiende y el gobierno apaña el abuso.

Dirigentes de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), y de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), así como empresarios mineros y hacendados, denunciaron que unas 100 propiedades y complejos mineros fueron avasallados en todo el país, y cuestionaron la actitud pasiva de las autoridades. El gobierno está obligado a proteger los derechos de la ciudadanía, lamentablemente poco hace en defensa de la sociedad. Es un deber del Estado proteger la propiedad privada y sancionar a quienes vulneran las leyes. Hasta ahora no se ha logrado que vaya a la cárcel algún loteador o avasallador. Las leyes nacionales protegen la propiedad privada, pero en los hechos la situación es decepcionante.

La Constitución Política en su Art. 56 dispone que "Toda persona tiene derecho a la propiedad privada individual o colectiva, siempre que esta cumpla una función social. Se garantiza la propiedad privada siempre que el uso que se haga de ella no sea perjudicial al interés colectivo. Se garantiza el derecho a la sucesión hereditaria". Además, el Art. 57 determina que "la expropiación se impondrá por causa de necesidad y utilidad pública, calificada conforme a la ley y previa indemnización justa. La propiedad inmueble urbana no está sujeta a reversión".

Asimismo, el Art. 17 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama que "Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad".

Es oportuno explicar que la propiedad es el derecho real que faculta a su titular para usar, gozar y disponer de un bien con las limitaciones y modalidades que fijan las leyes. Además, es un derecho humano.

Naturalmente que la propiedad privada conlleva también responsabilidades, por una parte con el fisco mediante el pago de impuestos. Asimismo, el uso que se dé a la propiedad no debe ser perjudicial al interés colectivo, por ejemplo, no es legal producir coca, marihuana u otro alcaloide, sin embargo, ¿se habrá aplicado esta norma y la ley 1008 a algún cocalero que produce coca excedente?

La economía política ve a la propiedad como el más vigoroso de los instrumentos para la generación de la riqueza, sostiene Jean Baptiste Say, uno de los economistas notables del siglo XVIII, y argumenta que la propiedad es el mayor incentivo para crear riqueza. Sería inútil tener leyes que la protejan si en la realidad ello no sucede en la experiencia cotidiana, y si el Estado no tuviese capacidad para combatir el latrocinio, o si el mismo Estado ejerciera o permitiera el bandidaje. La propiedad no existe cuando ella está contenida sólo en las leyes y no en la realidad de la vida diaria. La propiedad, para serlo en verdad, debe estar en el derecho, pero también en el hecho, sostiene Say.

El gobierno debe comprender que el foco de atención de organismos internacionales y de los inversionistas que evalúan la viabilidad de un país, está en la seguridad jurídica y en la garantía al derecho propietario. Cuando se vulneran las garantías para la tenencia de la propiedad y campea la impunidad, se debilita la confianza en el ejercicio pleno del estado de derecho, con las consecuencias ello implica.

Opinión
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