JORNADA
Viernes 20, abril 2018
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Que prevalezcan nuestros derechos

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José Manuel Loza Oblitas
martes 2, enero 2018

Los bolivianos y el mundo entero, recibimos el nuevo año con esperanzas y con optimismo para remontar las malas experiencias, la guerra, los odios seculares y la discriminación, hacia la consecución plena de nuestros derechos, ya sea en condición de ciudadanos o de Naciones que han sufrido las injusticias en el tiempo.

Avanzamos los años de este nuevo siglo, el XXI, denominado del Conocimiento, y somos testigos de los grandes pasos de la humanidad en la exploración del Universo, en la identificación de otros plantitas, en los que el ser humano pueda también desarrollar vida, así como los logros en la comunicación satelital, en la carretera cibernética, en la creación de ayudantes tecnológicos, como los robots, automóviles electrónicos capaces de lidiar con el tráfico de automotores con sus dispositivos sensoriales sin participación humana, etc.

Han pasado ya más de trescientos años en los que el humanismo continúa en ese camino de perfección del hombre, en la consecución y vigencia plena de sus derechos, dentro de esa trilogía de la revolución francesa de Libertad, Igualdad y Fraternidad, con el convencimiento que la misma tiene que ser producto de la formación del ser humano, erradicando la ignorancia, el despotismo y el fanatismo, una tríada que fue nefasta y sangrienta en más de diez siglos en los que imperó el oscurantismo.

Adelantos y evolución de los conocimientos, dentro de la razón, la inteligencia, la investigación y la ciencia, nos dieron la luz para establecer nuestra procedencia, y del universo. La evolución de la vida en millones de años, el ascenso del ser humano hacia el dominio de su medio y la consecución de sus derechos y de los derechos de la naturaleza, son la fuente en la que abrevamos, superando dogmas y supersticiones que nos sometieron en la esclavitud intelectual y física.

Pero esa lucha por la Libertad continúa. Aún en algunas regiones del mundo el fanatismo religioso siega vidas, impone la ignorancia y las tiranías, sin que sus habitantes puedan acceder a la razón y al libre pensamiento para establecer sus propias verdades, las que son consideradas como una herejía como en la época medieval europea.

Nos encontramos en tiempos democráticos, en los que tiene plena vigencia el Pacto Social, expirado en la Constitución Política del Estado, mandato popular de estricto y obligatorio cumplimiento para gobernados y gobernantes. Romper o violar ese Pacto es una invitación a la violencia y a la exigencia por su cumplimiento.

Que en este año logremos la consecución de nuestros derechos nacionales, entre ellos de una salida libre y soberana al Océano Pacífico. Que la Corte Internacional de Justicia de La Haya se pronuncie por la demanda boliviana para que Chile acceda a negociar sus compromisos, para que sea una realidad ese derecho negado por más de una centuria.

Ojalá que en el nuevo inquilino de La Moneda impere la razón, desechado de su divisa nacional la fuerza. Es tiempo de diálogo, de consensos y de restañar las heridas de un pasado de conquista y de injusticia.

Opinión
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