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Sábado 20, enero 2018
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Fuga de talentos profesionales

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Dr. DAEN. Fernando Saúl Bascope Revuelta
martes 2, enero 2018

Codificación, es formar un cuerpo de leyes metódico y sistemático, por entendidos en la materia, en este caso por Abogados Jurisconsultos, con vasta experiencia, no es "meterle nomas", así reza el dicho: "zapatero a tus zapatos". Un Código Penal en todas partes del globo terráqueo es simplemente el cuerpo de leyes que establece en forma general los delitos y las penas que deben aplicarse a los autores transgresores, para ulteriormente ser juzgados de acuerdo al trámite procedimental.

"El ser humano desde que nace es político por excelencia", en todo momento hacemos política social, política religiosa, política económica, política partidaria y otros, no hay apolíticos, sólo hay apartidistas, en éste conflicto el apoyo del pueblo es general, se puede ver a moros y cristianos, cualquier ser humano puede apoyar y solidarizarse con reivindicaciones sociales, este es un derecho internacional, no se puede silenciar la voz del pueblo y la protesta del sector de salud en lo que ellos consideran las disposiciones legales injustas, vejatorias y violatorias de la Constitución Política del Estado, la solución sin condiciones, esta únicamente en la voluntad del gobierno.

En la Ley universal del derecho, jamás puede existir doble sanción por un mismo delito, peor aún triple sanción esto es una aberración jurídica, que se contrapone en forma flagrante con los Arts. 46 y 117 de nuestra Carta Magna, además confundiendo y entremezclando la figura del resarcimiento del daño civil.

Lamentablemente los artículos 204 y 205 de la Ley 1005, del mentado Código del Sistema Penal, es un insulto a la inteligencia del más lego de los ciudadanos y con mayor razón para los profesionales del derecho, ¿cómo es posible que en un Código Penal, que tiene que ser general, penalice el trabajo de todos los profesionales y en particular a los señores profesionales médicos y ramas anexas de la salud y convertir las faltas y contravenciones de denegación de auxilio y la mala praxis en delitos penales?, esto es inconcebible, éstas contravenciones deben ser tratadas en un reglamento o en una Ley Integral de Salud.

Que profesional médico o su análogo, podrían actuar con temeridad criminal, por el juramento hipocrático, ellos están llamados a salvar vidas, así llegue a sus manos su enemigo más acérrimo, tienen la obligación de salvar la vida de éste. Los que cometen asesinatos, homicidios y otros delitos con temeridad y alevosía, son por causas planificadas, que en muchos de los casos creen que serán beneficiados con el deceso del occiso y en otros casos son involuntarios por accidentes generalmente de tránsito o por emoción violenta, todos ellos caen en el campo penal y son juzgados penalmente.

La palabra de un jefe de Estado, cualquiera que sea la forma en que se produzca, tiene suma importancia y autoridad, para considerarla según la trascendencia de sus conceptos. No se puede lastimar los derechos e intereses del sector de salud, ni de ningún otro sector, es oportuno enmendar con inteligencia estos errores, por la Paz Social de Bolivia, deben ser modificados en su contenido íntegro los artículos 204 y 205 del Código del Sistema Penal y abrogar el Decreto Supremo 3385, el cual es atentatorio y mella la dignidad de los profesionales tanto del sector público como privado de los entes gestores de la Seguridad Social.

Quien no ha sido atendido alguna vez en su vida por un galeno, quien no ha perdido algún familiar por circunstancias de la vida, ya sea porque el organismo del paciente colapso, o porque el hospital o la clínica no tiene el equipamiento adecuado y moderno acorde con la cibernética para alargar o salvar las vidas de los pacientes, todo eso debe ser analizado y no al calor de las circunstancias echar la culpa al cirujano, la profesión del médico es noble y sacrificada, jamás pueden obrar con dolo es decir con mentiras, engaños o simulación, tampoco pueden a propósito actuar con culpa con el deseo o la intención de inferir daño a sus pacientes, existe en casos aislados impericia, imprudencia, descuido o negligencia, solo son humanos no Dioses, que hogar boliviano no tiene familiares o amigos, que son médicos o del Sector Salud, por la falta de seguridad y presión en su trabajo y por estar mellada su dignidad profesional quieren irse al exterior y abandonarnos evitemos la fuga de talentos profesionales, escuchemos la voz del pueblo, dejemos de lado la terquedad y los caprichos, aún es tiempo, todo profesional merece respeto, por el solo hecho de haber estudiado en libros grandes y letras pequeñas, son académicos graduados de las Universidades y merecen consideración, caso contrario Dios salve a Bolivia.

Opinión
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