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Jueves 25, mayo 2017
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La Casa Blanca defiende salida de Flynn en medio de demandas de investigación

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Washington, (EFE)
miércoles 15, febrero 2017
JornadaNet
EFE
La Casa Blanca atribuyó la renuncia de Michael Flynn como asesor de seguridad nacional a que el presidente de EE.UU., Donald Trump, perdió la confianza en él tras enterarse de que mintió sobre sus contactos con Rusia, en medio de numerosas peticiones en el Congreso para investigar lo ocurrido.

En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, negó que la salida de Flynn, que ha provocado la primera gran crisis del Gobierno de Trump, se deba a una cuestión "legal" por sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, sobre cuyo contenido mintió al vicepresidente Mike Pence y a otros altos cargos.

De acuerdo con Spicer, Trump fue informado semanas atrás de que Flynn no había dicho la verdad sobre sus contactos con Kislyak y, después de evaluar el asunto, el nivel de confianza en su asesor "se erosionó" hasta el punto de que sintió que "tenía que hacer un cambio".

Hasta ahora no estaba claro si Trump estaba al tanto de que, a finales de enero, el Departamento de Justicia advirtió a la Casa Blanca de que Flynn podía estar en una posición comprometida por sus contradicciones sobre sus contactos con Kislyak, e incluso ser vulnerable a posibles chantajes del Kremlin.

Pero Spicer contó que Trump sí fue informado al respecto el pasado 26 de enero y, aunque concluyó junto con su equipo legal que no hubo violación de la ley por parte de Flynn, decidió pedirle la renuncia por una "cuestión de confianza".

El relato del portavoz contrastó con el de una de las consejeras más cercanas a Trump, Kellyanne Conway, quien el lunes, horas antes del anuncio de la dimisión, dijo que Flynn contaba con la "plena confianza" del presidente y ayer comentó que el ya exasesor presentó la renuncia por voluntad propia.

Flynn, un general condecorado que asesoró a Trump en política exterior durante su campaña, mantuvo contactos con Kislyak durante el periodo de transición entre el Gobierno del expresidente Barack Obama y el actual, e incluso antes de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre.

Algunas de esas llamadas telefónicas fueron interceptadas y, según las transcripciones, Flynn y el embajador ruso hablaron de las sanciones contra el Kremlin que Obama impuso antes de dejar la Casa Blanca como represalia por la supuesta injerencia rusa en las elecciones estadounidenses.

Mientras los rumores sobre el contenido de esas llamadas recorrían los despachos de Washington, Flynn aseguró a Pence y a otros altos cargos del Gobierno que con Kislyak no había hablado de las sanciones contra Rusia.

El tipo de conversaciones que mantuvo Flynn con el embajador ruso podrían haber violado los protocolos diplomáticos y también la conocida como Ley Logan, que prohíbe implicarse en política exterior a los ciudadanos que no formen parte del Gobierno.

Spicer evitó responder por qué Flynn permaneció tanto tiempo en el cargo, que le garantiza acceso a información clasificada y de inteligencia, tras la advertencia del Departamento de Justicia.

En su lugar, culpó a ese Departamento por, a su juicio, haber tardado en informar a la Casa Blanca, y también lamentó las filtraciones sobre el caso de Flynn.

Trump ignoró varias preguntas de los periodistas sobre la renuncia de Flynn, y cargó contra las "filtraciones ilegales" que han sacado a la luz detalles sobre sus primeras semanas de Gobierno.

A raíz de la dimisión de Flynn, el líder de la minoría demócrata en el Senado de EE.UU., Chuck Schumer, pidió una investigación "independiente con autoridad ejecutiva para perseguir potenciales acciones criminales" y dijo que en ningún caso debería estar dirigida por el fiscal general del país, Jeff Sessions.

Otros demócratas del Congreso han ido más allá y están exigiendo que se abra una investigación sobre los contactos de asesores de Trump con Rusia durante y después de la campaña electoral.

"El pueblo estadounidense merece conocer el alcance total del control político, financiero y personal de Rusia sobre el presidente Trump y lo que eso significa para nuestra seguridad nacional", subrayó en un comunicado la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Por el lado republicano, también algunos senadores como Roy Blunt se han mostrado partidarios de investigar las circunstancias que condujeron a la renuncia de Flynn.

El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, admitió incluso que es "altamente probable" que el Comité de Inteligencia de esa cámara investigue los contactos de Flynn con el embajador ruso.

Mientras, el líder de los republicanos en la Cámara baja, Paul Ryan, rehusó comentar si considera necesaria una investigación y, hasta ahora, los conservadores han rechazado establecer un comité independiente y bipartidista para indagar en las conexiones de Trump y su equipo con Rusia.

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