JORNADA
Miércoles 18, octubre 2017
Loading
Tumaco pone a prueba el posconflicto en Colombia

Imprimir Enviar
Bogotá, (EFE)
miércoles 11, octubre 2017
El brote de violencia en San Andrés de Tumaco, segundo puerto de Colombia en el Pacífico, donde el Gobierno ordenó el relevo de más de un centenar de policías, revela la magnitud del desafío que tiene el Estado para consolidar la paz en las regiones donde proliferan los cultivos ilícitos.

Situado en la zona de frontera con Ecuador, Tumaco es desde hace décadas uno de los lugares con mayores índices de pobreza y de los más convulsos de Colombia por la presencia de grupos guerrilleros y otras organizaciones armadas ilegales que, tras la firma de la paz con las FARC, se disputan los cultivos de coca y su privilegiada posición costera para diversas actividades ilícitas.

Por esa razón, diferentes organismos internacionales llevan meses advirtiendo de que la región de Tumaco es, junto con la zona del Catatumbo y los departamentos del Guaviare y el Cauca, todos con grandes extensiones de cultivos ilícitos, de los lugares de Colombia donde se pone a prueba el posconflicto.

La tensa calma en Tumaco se rompió el pasado jueves con la matanza de seis campesinos cocaleros que protestaban en un remoto punto llamado Tandil contra la erradicación de las matas de coca, hecho que inicialmente fue atribuido por las autoridades a una de las disidencias de las FARC.

Sin embargo, las primeras investigaciones y denuncias de los lugareños apuntan a miembros de la Policía como posibles autores de la matanza, por lo cual el presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, ordenaron el cambio de 102 de los miembros de esa institución acantonados en Tumaco, el municipio de Colombia con mayor cantidad de hectáreas sembradas de coca.

"Vamos a tratar en esa nueva aproximación de la Policía Nacional de que las comunidades en Tumaco vean no solo nuevos rostros, sino nuevas actitudes en los uniformes policiales para aumentar la confianza", manifestó el ministro.

Este relevo, al que deben seguir otros, se produce en medio del rechazo nacional e internacional a la actuación de la Policía, acusada también de hostigar el pasado domingo con tiros y granadas aturdidoras a una misión humanitaria que se dirigía a Tandil y de la cual formaban parte representantes de la ONU, de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA, funcionarios locales, miembros de ONG y periodistas.

"La UE lamenta profundamente los hechos que tuvieron lugar en Tumaco el pasado jueves y en nombre de la UE quiero expresar nuestras condolencias a las familias de aquellos que murieron", dijo en una rueda de prensa en Bogotá el enviado especial de la Unión Europea para la paz de Colombia, el irlandés Eamon Gilmore.

Por su parte, el ministro Villegas reconoció que "Tumaco tiene una situación verdaderamente compleja" pues es "una sociedad, una cuidad martirizada por la violencia, por el crimen organizado" y el Gobierno "entiende claramente que las acciones para poder superar esta situación en esta parte de Colombia son desde muchos frentes".

Analistas políticos consideran que la solución al problema de los cultivos ilícitos en Tumaco, y por extensión a otras regiones que viven una situación similar, como la del Catatumbo, en la frontera con Venezuela, pasa necesariamente por un fortalecimiento del Estado y una inversión social maciza para mitigar los graves problemas de pobreza.

Según un perfil productivo de Tumaco, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el apoyo del Gobierno, en este municipio la proporción de personas con necesidades básicas insatisfechas es del 48,7 %, es decir casi la mitad de la población.

En ese municipio de más de 200.000 habitantes, el 16 % de la población vive en la miseria y el déficit cuantitativo de vivienda es del 12,3 %, mientras que el cualitativo es del 76,4 %.

"El componente servicios presenta carencias tanto en la zona urbana como en la rural con un porcentaje del 31,1 %", muy por encima de la media del país, que es del 7,36 %, según el estudio.

El informe constató hasta 2013 en Tumaco 98.587 registros de personas que dijeron haber sido afectadas por el desplazamiento, bien sea por la expulsión o la recepción, un fenómeno que es consecuencia del conflicto armado.

Según el ministro de Defensa, las decisiones tomadas por el Gobierno a raíz de los últimos acontecimientos "tienen como finalidad liberar a Tumaco del crimen organizado en todos sus eslabones, tanto del narcotráfico como de la minería ilegal", y recuperar el control territorial e institucional de la frontera con Ecuador.

Mundo
© 2001-2017 JornadaNet.com y JORNADA son editados por Aurios S.R.L. en La Paz, Bolivia. Teléfono: 591 2 2407789 Fax: 591 2 2487487