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Sábado 24, febrero 2018
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Choferes paralizaron La Paz en contra de los Pumakataris

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La Paz, (EFE)
jueves 8, febrero 2018
JornadaNet
APG
Una huelga de transportadores bolivianos logró ayer paralizar gran parte del servicio de La Paz, a raíz de un conflicto por la ampliación del servicio de autobuses municipales.

La protesta dejó una imagen inusual en la ciudad, de unos 800.000 habitantes, con mucho menos tráfico del habitual en una jornada laboral, gente caminando largas distancias y largas colas en el teleférico, ante los bloqueos en las calles donde los huelguistas cruzaron sus furgonetas de pasajeros y pequeños autobuses.

El dirigente Mario Silva, que representa a uno de los sindicatos de transporte más importantes de la ciudad, dijo a Efe que se oponen a los buses municipales "porque hacen una competencia desleal".

"Ya no más Pumakatari (buses del municipio), ya no más a su subvención", sostuvo Silva, quien además advirtió que la protesta podría continuar con un paro de 48 horas e incluso "indefinido" si el alcalde Luis Revilla no atiende sus exigencias.

Revilla, líder de una agrupación que busca participar en los comicios del próximo año en Bolivia, ha denunciado que el conflicto es político y es alentado por el partido del presidente del país, Evo Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS).

La protesta de los conductores sindicados comenzó en la madrugada del miércoles con 42 puntos de bloqueo y únicamente permitió el tránsito de vehículos particulares, aunque con atascos de tráfico en las rutas no bloqueadas.

Miles de personas tuvieron que caminar kilómetros, hacer transbordos o filas largas en el teleférico, mientras que los buses municipales no prestaron su servicio para evitar potenciales agresiones de los huelguistas.

El paro, que según Silva fue "contundente", obligó a algunos colegios a suspender sus clases.

El secretario de Movilidad Urbana del municipio, Ramiro Burgos, declaró a Efe que "de ninguna manera" un sistema de transporte "anula al otro".

Burgos explicó que la visión del municipio es la combinación del servicio sindical de furgonetas para pasajeros y pequeños autobuses, los buses municipales, de mayor capacidad y más modernos, y el teleférico, que es del Gobierno central.

"Difícilmente este servicio se va a poder revertir, el Pumakatari entró para quedarse y ampliar su servicio", sentenció.

El funcionario también cuestionó que la protesta vaya contra el municipio y no contra el proyecto gubernamental del teleférico, que prevé construir seis nuevas líneas hasta 2019, a parte de las cinco ya que operan en La Paz y la vecina ciudad de El Alto.

El municipio aguarda la llegada de 72 nuevos buses, adicionales a los 160 ya existentes que cubren seis rutas desde 2014, que servirán para llegar a barrios que los sindicados no atienden.

La tarifa para sus recorridos varía entre los 0,33 y 0,43 centavos de dólar y tiene una rebaja para los mayores de 65 años, menores de 18 años y personas con discapacidad.

El transporte sindicado tiene precios entre los 0,28 y los 0,40 centavos de dólar, pero los usuarios denuncian maltrato de los conductores a pasajeros, incumplimiento de rutas y mal estado de sus vehículos.

Los transportistas objetan el servicio de los Pumakatari (puma y serpiente, en aimara) con el argumento de que recibe una subvención "millonaria" del municipio.

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