Durán informó que el ampliado nacional de su sector decidió ratificar el paro de 48 horas y que se castigará a quienes no acaten esta medida.
El castigo consiste en darles "chicotazos" en las nalgas a los choferes que son sorprendidos conduciendo sus vehículos y en algunos casos se les pincha sus llantas y hasta se les rompen los vidrios. "El paro está decidido", señaló Durán a tiempo de anunciar, sin embargo, que asistirán al diálogo convocado por el Ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, quien la pasada semana reiteró que no se modificará el Decreto 420. El titular de Gobierno expresó su esperanza de que los chóferes no cumplan el paro que anunciaron para esta semana y expresó su intención de escuchar las propuestas que tienen los transportistas para asistir al diálogo. El Decreto establece que el chofer que conduzca un bus en estado de ebriedad perderá su licencia de por vida, pero la Confederación de Choferes de Bolivia espera que el Gobierno pueda abrir la posibilidad de realizar ajustes en la norma. Con la promulgación de este Decreto, el Gobierno pretende evitar los accidentes viales en las rutas interdepartamentales, que durante el mes de enero produjeron la muerte de al menos 77 personas. Entre los detalles que los conductores pretenden anexar en el mencionado Decreto se encuentra la corresponsabilidad de la Policía en los hechos de tránsito, además del transporte público urbano y también el transporte privado. Llorenti indicó que con la norma se pretende castigar a todos los chóferes, sean públicos o privados, porque la idea es que no existan transportistas en estado de ebriedad. También afirmó que con la promulgación del Decreto se está defendiendo los derechos de los chóferes. "En el tema chofer sin licencia no hay un paso atrás, no vamos a retroceder y es más, vamos a trabajar en una Ley para que se garantice de todas las formas su cumplimiento", remarcó, al ratificar la pérdida definitiva de la licencia para todo aquel chofer que sea sorprendido conduciendo un motorizado en estado de ebriedad.