
Desde el principio de este torneo el plantel rojo encendió la alarma de los rivales porque en cada cotejo ponía empeño y frente a Real Potosí sacó el partido adelante con 10 jugadores, estuvo cerca de llevarse la victoria, sin embargo perdonó las situaciones.
Gerardo Yecerotte falló el sexto decisivo penal y desató la felicidad del elenco rojo, antes había errado Edemir Rodríguez y los únicos que convirtieron fueron: Loayza, Gutiérrez, Ruiz y Correa. Por Guabirá acertaron Galarza, Paniagua, Arce, Chispas y Coimbra, la única equivocación fue de parte de Jiménez. Los 45 minutos iniciales el balón pasó más tiempo en el lado de Real Potosí, que se vio sometido al acercamiento continúo de Guabirá. El elenco potosino no encontraba el modo de replegar sus líneas, andaba con desaciertos en la cancha. Guabirá copó todos los sectores hasta conseguir el tanto de la apertura a los 18 minutos con un cabezazo conectado por Gonzalo Acosta ante un descuido en la marcación de los defensores. La diferencia entre Guabirá y Real Potosí la marcó el cuadro rojo, que después del gol jugaba a su gusto; no perdía en balón con facilidad y espera un adelantamiento de Real Potosí para reiniciar el ataque y tratar de conseguir la segunda conquista. Los jugadores de Real Potosí trataban de encontrarse con un fútbol de conjunto, porque a nivel individual se perdía tiempo por la falta de actitud, con este viraje pocas fueron las mejoras ya que los realistas seguían sin encontrar la ruta hacia el gol de la paridad. Para el complemento la iniciativa fue de Real Potosí gracias a la expulsión de Claudio Centurión (Guabirá), a los 34 minutos, y el ingreso de Roberto Corea quien nuevamente levantaba el fútbol de los pupilos del técnico Sergio Apaza. Aunque en los minutos finales Guabirá no se atemorizo y pudo ganar si llegar a los penales. Real Potosí fue otro equipo, atacó por todos los frentes. Comenzaba a sentirse el desgaste físico de Guabirá que con un jugador menos extremó los esfuerzos para mantener el marcador (1-0) y puso en alerta al rival con furtivos contragolpes que no fueron aprovechados. El trabajo para Sergio Galarza se incrementó; cortaba centros, desviaba remates de larga distancia y organizaba la línea defensiva. Con el fin de apaciguar a Real Potosí, que ya tenía en la cancha a Correa, Ruiz, Andaveris, Loayza y Yecerotte, el técnico Martín Ligorí envió a la cancha a Matías Arce para seguir en ofensiva. El plantel de Real Potosí rompió por fin la resistencia de Galarza, a los 67 minutos, con el gol del empate de Andaveris (1-1), quien aprovechó para cabecear un rebote del arquero que anteriormente evitó la caída de su pórtico con una magnífica atajada. A la conclusión del partido, el gerente de la empresa organizadora, Carlos Meyer, confirmó el partido que jugará Guabirá frente a Rio Branco, de Brasil, a mediados de esta temporada como campeón de la Copa AeroSur del Sur.