
El Presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Wilfredo Rojo, sostuvo ayer jueves que el ingreso de esos autos ocasionará grandes problemas medio ambientales y obligarán al Estado a subir el costo de la subvención a los combustibles.
"Esa subvención al fin y al cabo lo pagaremos todos los bolivianos y el otro problema es para el municipio de Santa Cruz que tiene el 30% del parque automotor a nivel nacional" que podría colapsar la ciudad por las movilidades dedicadas al servicio público y las particulares.
Con los datos del INE, el IBCE recuerda que hasta el 2009 había 905.870 unidades a los que se debe sumar la importación legal en 2010 y los recientemente importados hasta mayo de 2011 que llega a 55.000 autos.
A esta cantidad, se sumarán los autos por legalizarse los próximos 90 días en virtud a la ley recientemente promulgada por el presidente Evo Morales. Los choferes y analistas consideran que cerca de 100 mil motorizados, con lo cual la cifra pasará el millón de autos.
Según Rojo, la importación legal, entre enero de 2006 y mayo de 2011, se acerca a 430.000 unidades, casi la mitad de lo que fue el parque automotor en 2009. De esa cantidad, Santa Cruz obtiene el primer lugar, le sigue La Paz, Cochabamba, Oruro y en menor proporción el resto de los Departamentos.
Piden reunión con Evo
Por su lado, el Presidente de la Cámara Boliviana Automotriz, Erick Saavedra, dijo que la ley recientemente promulgada "sólo permite la importación de basura" en referencia a los autos usados que ingresaron de contrabando y ahora que serán legalizados.
Saavedra observa que hay una falta de asesoramiento al gobierno por lo cual busca una reunión con el presidente Evo Morales para hacerle conocer sus puntos de vista, en razón a que los autos "chutos" causarán un problema social y económico para el país por la elevada subvención a los carburantes.